¿Qué ocurre cuando te sucede algo y crees que eres la única persona en el mundo que lo está sufriendo? Ocurre que todo se vuelve cuesta arriba. La falta de información hace que ir a la consulta médica te haga sentir como un conejillo de indias probando todo lo habido y por haber, tu entorno carece de la misma información que tú y no siempre ayuda. Así se siente una mujer cuando empieza a perder pelo sin una causa aparente, mientras la alopecia masculina está plagada de referentes culturales y, por ende, de aceptación social. La alopecia femenina no es así, en términos generales se esconde por miedo o vergüenza, cuando no se le atribuye de forma errónea el estar enferma y está pasando por un tratamiento de quimioterapia. Sin embargo, no están enfermas, solo están calvas.

A finales de febrero, las autoras de República Checa Tereza Drahoňovská y Štěpánka Jislová han visitado España (pasando por algunas ciudades y el Salón del Cómic de Valencia) para presentar el cómic «Calva» publicado por Andana Editorial, también disponible en catalán: «Calba».
Es en Barcelona donde las autoras de cómic estuvieron acompañadísimas de Sandra Román, directora del documental «Mujeres calvas» y de la fotógrafa Annabelle Sproat que presentaba su fotolibro «Pelonas». Una triple presentación que fue moderada por María Trapero, editora de Andana Editorial, y Kateřina Valentová, traductora del cómic.


Celebrado la tarde del jueves 26 de febrero de 2026 en la librería feminista La Raposa. El encuentro fue apoyado por la Asociación A pelo!, sin un pelo de tonta, lo que provocó todo un aprendizaje en ambos sentidos, entre artistas y el público; donde se habló de las vivencias compartidas, las dificultades de sentirse solas y la importancia de obras como estas que visibilizan y muestran la naturalidad de la situación.
«Calva», un cómic de Tereza Drahoňovská y Štěpánka Jislová
Desde la experiencia personal y autobiográfica de la guionista, a un breve repaso de las causas y entendimiento de la importancia de la apariencia de la mujer en la sociedad. Las páginas del cómic «Calva» muestran de forma amena y divertida, pero MUY real, como afirmó Tereza en la presentación, de cómo fueron las cosas, ayudando a entender a los lectores y a empatizar enseguida con la protagonista.

Narrado de forma cronólogica, vivimos junto a Tereza el descubrimiento de su primera caída de pelo en un viaje en pareja a Islandia, atribuyéndolo al estrés de nuevas situaciones. Pero pronto la situación se agrava con las primeras clapas (ausencia de pelo en pequeñas zonas) hasta ser diagnosticada de alopecia areata universal (pérdida total del pelo, incluso de cejas, pestañas, …) En sus primeras fases, mientras prueba decenas de tratamientos médicos diferentes, cubre su cabeza con un pañuelo, después con una peluca, una opción que parece más una obligación para su protagonista por la presión del qué dirán que una decisión estética.
«Calva» no concluye cuando Tereza llega a su aceptación total, es calva y no pasa nada, puesto que esto ocurre a media obra. Es en ese momento que recorremos con ella cómo es vivir bajo esta nueva condición poco conocida, pero la calvicie femenina existe. La protagonista deja a un lado la peluca, sale del armario en su entorno personal y laboral (entendiéndose como dejar de ocultar lo que hasta ahora había sido un secreto). Un recorrido que deja a la vista el gran desconocimiento general sobre el tema.

El dibujo de Štěpánka es grácil, de línea clara y coloreado con un solo color, el rosa, en el que juega con las intensidades y tonalidades para dar fuerza o resaltar ciertos elementos importantes en la historia, en otros, es solo un acompañamiento. La narrativa del cómic es muy fluida, no hay una página igual, sin embargo, no resulta enfarragoso. Desde las clásicas viñetas rectangulares a páginas con lectura circular o vertical.
Sin duda, estamos ante una obra enriquecedora, como va a suceder con el resto de obras que se presentaron y reseñaremos, «Calva» es necesaria, didáctica, que ayuda a la normalización de la alopecia femenina. De hecho, la guionista y protagonista del cómic, confesó que algunos temas que se tratan en la obra jamás antes se lo había explicado a su familia y pareja, hacer el cómic ha sido un modo de abrirse al mundo, pero también a su alrededor. A falta de referentes, Tereza Drahoňovská y Štěpánka Jislová vienen a poner con fuerza la primera piedra sobre ello en el mundo del cómic.
Calva
Calva es un cómic autobiográfico que aborda con humor y profundidad la alopecia femenina, cuestionando los cánones de belleza y la identidad de género.
128 págs. Bitono. Rústica con solapas. 17 x 24 cm.
978-84-19605-29-0
Andana Editorial
«Mujeres calvas», un documental de Sandra Román
«Lo que no se ve, no existe», Julia, una de las fundadoras de A pelo!, compartió estas palabras sobre el documental de Sandra Román, en el que también participa compartiendo su experiencia, «ha ayudado a que gente de mi alrededor me dijesen, ahora te entiendo mejor».
Sandra Román comenzó a idear la realización de «Mujeres calvas» tras conocer que su madre no era la única mujer con alopecia. Se acercó a la asociación para comprender y enseguida vio que esta condición era común y, a la vez, tan desconocida que había que compartirlo con el mundo. En el documental se dice en un momento dado «No somos morenas ni rubias, somos calvas», es tan normal como eso.

En «Mujeres calvas», la directora visibiliza y da voz a mujeres de diferentes edades y situaciones en las que se nos cuentan sus experiencias personales; donde la situación no siempre es la misma, pero todas comparten unos mismos patrones. La falta de información, probar curaciones milagrosas que nunca llegan, tratamientos médicos agresivos que han podido empeorar su salud o, incluso, llegar a vivir a escondidas todo el proceso.
Al contrario de lo que pueda parecer, el problema de ser calva no es solo por algo meramente estético, dado que, aunque se trata de una enfermedad autoinmune, no repercute gravemente en la salud (pero que tiene sus complicaciones vivir sin pelo). Lo que sí conlleva es un alto impacto emocional y psicológico; disentir de la apariencia aceptada de la mujer en la sociedad puede conllevar a la frustración, el rechazo tanto personal como de su entorno.

En el documental se intercalan testimonios en el que conocemos desde adolescentes y su exposición en clase y redes sociales, a mujeres adultas que han visto como han perdido el pelo en poco más de un mes y se han quedado sin trabajo. Aun así, no es un documental que victimiza a sus protagonistas, al contrario, busca normalizar y empoderarlas. Cada trayectoria es diferente, no todas acaban por exponer su calvicie, la peluca es una opción más, siempre que no suponga una cárcel para ella. La importancia es aceptarse y tener la libertad de elegir.
«Mujeres calvas» ayuda a mostrar como la falta de información ha hecho más difícil el camino de todas ellas, la sola existencia de este documental y sus testimonios reales va a ayudar a muchas otras mujeres del mundo a descubrir que no están solas. A normalizar y aprender de otras experiencias, ya que el documental deja en entredicho que a causa del desconocimiento total por algunos médicos puede llevar a situaciones en las que unos se aprovechan de la desesperación y posible emergencia de la situación, empeorando y escondiendo «el problema».

Puedes ver el documental «Mujeres calvas» en Filmin. Tanto la directora como algunas de sus protagonistas no han cesado de realizar proyecciones del documental por diferentes puntos de España con notable éxito de asistencia. Consulta en su perfil de instagram próximas proyecciones.
«Pelonas», un fotolibro de Annabelle Sproat
En ese recorrido por visibilizar la alopecia femenina, Annabelle Sproat ha fotografiado a mujeres de diferentes culturas y lugares del mundo como Cataluña, Nueva York y Londres. La autora ha buscado reflejar, no solo la belleza de la diversidad femenina, sino también mostrar la presión social que han sufrido a causa de la estética normativa de la mujer, en el que el pelo ha formado parte de su identidad.
«Pelonas» no se limita a la mirada de Annabelle, sino que da espacio a sus protagonistas quienes comparten pequeños textos de sus propias historias personales escribiendo cartas dirigidas a sus yo de antes de perder el pelo. Una experiencia silenciada que sale a la luz para dar fuerza a quienes están por recorrer sus mismos caminos.

El fotolibro, con una ilustración de portada obra de la taiwanesa Lee Yun Chen, comparte más de 27 retratos y textos que muestran la sensibilidad e implicación de la fotógrafa por la lucha en la normativización de la mujer sin pelo en la sociedad.
Se trata de una edición numerada y firmada de 400 ejemplares. Más información sobre «Pelonas» y Annabelle Sproat en annabellesproat.com
Sobre A pelo! y otros proyectos
Por último, no queríamos dejar de recomendar A pelo!, tan presente en el propio encuentro, pioneras y con más de 150 mujeres y niños/as de Cataluña en contacto continuo. Ellas hicieron posible que la presentación del cómic «Calva» fuese algo más al unir sinergias para hablar también del documental «Mujeres calvas» y del fotolibro «Pelonas».
Julia, una de las fundadoras de A pelo!, habló cómo de perdidas están al principio porque se ven hombres calvos, pero no mujeres. La presencia es prácticamente inexistentes porque se ocultan. Así que creen que están solas, cuando no es así. La asociación nace con la intención de darse apoyo, son muchas e indudablemente sus experiencias ayudarán a otras. En sus redes se definen como «el grupo de amigas que nos hubiera gustado encontrar cuando se nos dijo que teníamos alopecia».

Indagando, en otros proyectos queríamos destacar el descubrimiento de «Pelos en la almohada: Ser mujer y vivir con alopecia areata» de Patricia Morales, un relato escrito desde una perspectiva autobiográfica en el que relata su experiencia en una década de vaivenes emocionales.
Todas estas obras deberían llegar a las aulas. Son experiencias que descubrirán nuevas realidades, ayudarán a entender y empatizar. No se trata de que esto se quede en el círculo más cercano de mujeres con alopecia, sino de descubrir a todo el mundo y rebajar la presión que estas sufren a causa de la estética normalizada.
Como suele ocurrir, estas son experiencias personales, que no universales, ya que hay muchos tipos de causas que pueden provocar la alopecia. Es fundamental encontrar un acompañamiento que te haga sentir segura y consultar con especialistas. Si te encuentras en una situación similar puedes comenzar a indagar hablando con las chicas de A pelo!, seguro estarán encantadas de recomendarte que pasos tomar y/o guiarte en el camino.

