Entrevistas

Pilarín Bayés

Ella es una de las ilustradoras que han marcado la infancia de muchos de los catalanes desde hace décadas gracias a sus dibujos, cómics e ilustraciones. Pilarín Bayés (Vic, 1941) es una figura fundamental de la cultura popular catalana y una de las autoras más queridas y reconocibles del país. Con una vitalidad incomparable, cuenta con una trayectoria de más de medio siglo y cientos de titulos con un estilo inconfundible que sin duda nos ha inspirado y todos hemos copiado en algún momento de nuestras vidas, formando parte ya del imaginario colectivo.

Pilarín Bayés

Su obra, siempre cercana, vitalista y llena de personalidad, ha trascendido el ámbito de la ilustración para convertirse en un auténtico patrimonio cultural. En una agradable y maravillosa casualidad, durante la 12ª Fira del Còmic de Folgueroles tuve la oportunidad de charlar un rato con Pilarín Bayés, a la que le formulé de forma espontánea unas pocas preguntas para saber más sobre ella y su magnífico trabajo; algo que me ha hecho especialmente mucha ilusión.

Disculpad de antemano la calidad del vídeo y el audio, que he editado para ofrecerlo en las mejores condiciones.

¿Cómo estás viendo la 12ª Fira del Còmic de Folgueroles?
Es la Fira del cómic de la Cataluña interior, donde encuentro a compañeros dibujantes buenísimos. Encuentro muy bonitos sus personajes del cómic. Y veo a muchos niños que le gustan los cómics, eso puede hacer que cuando sean mayores, sean los dibujantes.

Continuemos potenciando el cómic, que es el Arte que vemos cada día.

¿Cómo se siente ser tan querida por tus trabajos? Dibujos e ilustraciones que van desde «El zoo d’en Pitus» a obras que hablan de Cataluña, después de tantos años de su publicación.
Me siento muy emocionada de que la gente se acuerde de «El zoo d’en Pitus» y de las colaboraciones que he hecho en más de 1.000 libros. Muy feliz de haberlo podido hacer porque, si no tienes esta vida en un libro, a veces, ya no lo haces. Y, conviene que haya este movimiento editorial tan importante.

Tiene una identidad gráfica muy reconocible, incluso hace unas semanas paseando por Barcelona vi un parque infantil que eran sus ilustraciones y tuve que parar a fotografiarlo. ¿Le gusta que tus trabajos pasen del papel a otros medios y soportes?
Cuando éramos estudiantes, admirábamos a los muralistas mexicanos, porque dibujaban en las calles. Dibujaban para la gente. Yo he dibujado libros, que también son para la gente, pero también he dibujado un poquito en la calle, y eso es bueno.

Hay obras de gran altura, de gran enigma, de gran misterio, pero también hay arte para los pequeños, para la gente a la que le gusta el cómic y todo es arte. Es arte en nuestro estilo. Y cuando alguien te reconoce, se agradece mucho.

Podemos ver en redes que con Roser (creadora de «Les tres bessones») os une una amistad en la que habéis realizado algunos trabajos conjuntos, ¿esto viene de lejos? ¿Cómo es vuestra amistad?
Roser Capdevila y yo nos conocemos desde que teníamos 18-19 años. Ella tenía una Vespa de color rosa, con la que nos movíamos por toda Barcelona como un rayo. La quiero mucho. Es una gran artista.

Nuestras vidas han sido paralelas en muchas cosas, pero Roser con «Les tres bessones» le dio una proyección internacional formidable. Es formidable, poder llegar cuanto más lejos, mejor.

Tu trabajo es muy reconocido en Cataluña, pero ¿nos puedes contar cómo ha sido recibido tu trabajo más allá de nuestro país? su impacto internacional.
Sí que he tenido un impacto (internacional), pero no parecido al de Roser; quizá 10 o 15 de mis libros han sido traducidos al turco, al japonés, al chino, al coreano, al inglés, al francés, al italiano… Estoy encantada de la vida, que esto haya sido así.

También, ahora mismo he hecho dos grandes murales que se tienen que marchar a China dentro de poco.

¿Y qué es lo que más te ilusiona ilustrar ahora mismo? ¿queda todavía algo que no has hecho y querrías hacer?
Sí, ilustrar me gusta mucho, pero una de las cosas que echo de menos de las biografías que he hecho es la de Joséphine Baker, bailarina de los años 20-30 que después de la Guerra Mundial, reunió a niños de todas las etnias y de todos los idiomas para que viviesen juntos. Con eso dijo: Los niños por sí mismos no son enemigos; son los mayores los que lo complican todo. Estoy intentando hacer su biografía, pero no lo consigo. Posiblemente, antes de morir, lo haré.

Pilarín Bayés me realizó un dibujo

Muy agradecido por su simpatía y amabilidad, además de dedicarnos un poco de su tiempo, no dudó en realizarme una pequeña dedicatoria que acabó siendo un retrato de mí. 🤩

Bouman realizado por Pilarín Bayés