BENEDETTA

Una historia de amor prohibido rodeada de locura y fervor religioso en el siglo XVII es lo nuevo de Paul Verhoeven. Una historia al mismo tiempo brutal y poética protagonizada por Virginie Efira, Daphne Patakia y Charlotte Rampling.

Benedetta (Efira) es una monja que ha vivido toda su vida como una devota creyente. Tan devota que, en ocasiones, sufre alucinaciones en las que se ve unida a Jesucristo. Su pía existencia se ve alterada cuando encuentra refugio en el convento la joven Bartolomea (Patakia). Se produce una atracción entre ambas ante la que Benedetta no sabe cómo actuar. Entonces empieza a sufrir estigmas y un santo fervor se apodera del lugar, mientras la peste amenaza con atacar la ciudad.

La película se inspira en hechos históricos, usando como base el libro de la historiadora Judith C. Brown Afectos vergonzosos. Sin embargo, no nos encontramos ante un sobrio drama histórico, si no más bien ante un film que va en la línea de películas como Los demonios (The Devils, Ken Russell, 1971). Verhoeven se deleita en mostrar un ambiente cerrado en el que la locura tiene un suelo fértil en el que crecer. En especial si se considera el miedo que la plaga de la peste negra provocaba en la población (sorprende que la película se rodara un par de años antes de que estallara la pandemia actual). Es un ambiente y una época en la que la relación lésbica que se establece entre Benedetta y Bartolomea resulta más complicada y peligrosa de lo que ya era entonces fuera de los muros de un convento católico.

Fotograma de Benedetta

Pero, además de la complicada relación entre Benedetta y Bartolomea, Verhoeven se centra en la conversión de la primera en una especie de santa. El director no se preocupa en intentar establecer si Benedetta miente o no, está claro que lo hace. Lo interesante es más bien discernir si Benedetta miente realmente o si se cree sus propias mentiras. Los personajes mantienen cierto equilibrio entre la fe verdadera mezclada con el interés económico y la adquisición de poder. ¿Benedetta cree realmente que Jesucristo habla a través de ella y no es consciente de las “trampas” que hace o miente siendo plenamente consciente de ello? Este retrato complejo de Benedetta es lo que hace interesante el film y lo separa de otros del mismo género contando historias parecidas.

Verhoeven sigue fiel a su estilo a la hora de mostrarnos esta historia, mezclando erotismo, escenas de brutal violencia y no pocos momentos de ironía y humor negro. Todo ello presentado con grandes dosis de realismo, haciendo este siglo XVII muy cercano al espectador, como ya hiciera en Los señores del acero (Flesh+Blood, 1985). Todo ello hace de Benedetta un film potente y memorable.

© Imágenes: Avalon

póster de Benedetta
Benedetta
A finales del siglo XV, con una plaga asolando la tierra, Benedetta Carlini se une como novicia al convento de Pescia en la Toscana. Benedetta, que desde muy joven ha tenido la capacidad de realizar milagros, llega a la comunidad y su impacto será inmediato y trascendental.
Director: Paul Verhoeven
Reparto principal: Virginie Efira, Charlotte Rampling, Daphné Patakia, Lambert Wilson