Entrevistas

Salva Rubio y Sagar
«Jacques Brel. Una vida en mil compases»

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Decir que Jacques Brel (1929-1978) es una de las figuras más importantes de la chanson francesa es quedarse solo en la superficie; el cantautor belga fue todo un aventurero. Los autores de cómic Salva Rubio (guionista) y Sagar (dibujante) publican «Jacques Brel. Una vida en mil compases» con Norma Editorial, un imponente álbum integral que recoge los tres originales publicados originalmente en Francia. Una obra que recorre la apasionante vida de Brel, desgranando sus inquietudes y psique, sus altos y bajos, sus alegrías y tristezas.

Salva Rubio y Sagar<br>«Jacques Brel. Una vida en mil compases»

Brel era insaciable en la búsqueda constante de nuevos retos; deseó cumplir sus sueños de la infancia por muy alocados que fueran. En consecuencia, no todo fue un camino de rosas. Destacó como figura de la música en un momento en que las cosas estaban cambiando, pero eso no le detuvo para hacerlo a su manera, tal vez por eso Jacques Brel llegó a lo más alto.

El cómic que nos ocupa es un trabajo excelente de Salva Rubio y Sagar, en su nueva colaboración juntos tras «Miles en París», publicado en 2019, es otro álbum biográfico sobre un músico que nos cuenta sobre la visita del americano Miles Davis a tierras parisinas, y que servía como un homenaje al Jazz de los 50.

Nos reunimos con ambos autores en las oficinas de la editorial para conocer sobre la figura de Jacques Brel, descubrir cómo han afrontado el reto de hacer el primer cómic sobre él, procesos de trabajo y más, así como tratar de entender muchas de las decisiones del artista belga.

Para situarnos en contexto, ¿cómo de recordada es la figura de Jacques Brel en la cultura francesa?
Salva Rubio: Bien, Jacques Brel es uno de los cantantes más importantes de la chanson francesa, su mayor estrella masculina. Lo curioso es que, siendo uno de los grandes de la música, no existiese un cómic sobre él y pensamos que era el momento de investigar sobre su vida.

¿Y cómo surge el proyecto de llevar su vida a cómic?
Sagar: Cuando nos metemos a trabajar en un proyecto juntos, pensamos que Jacques Brel era una figura muy importante dentro de la cultura francesa, pero de la que no había ni un solo cómic publicado. Y al ser además, por lo menos yo, fan de la música de Jacques Brel, lo vimos claro. Propusimos a las editoriales francesas un proyecto sobre la vida de Brel. Salva estuvo investigando y le vio el potencial a su vida, por lo que tiramos adelante.

SR: Lo interesante es que no planteamos esta biografía como: vamos con sus éxitos, los greatest hits de su vida… Era más ambicioso, por eso le dijimos al editor la idea de hacerlo en tres volúmenes, que es algo muy raro en un cómic (biográfico). El editor también era fan de Brel y entendió perfectamente lo que queríamos hacer y dijo: «Es un riesgo. Es algo que no se ha hecho nunca, pero es una idea atrevida. Vamos allá».

Sagar, en agradecimientos comentas que ha sido uno de los álbumes con los que mejor te lo has pasado realizándolo. ¿Qué es lo que más te ha atraído de contar una historia así?
Busco que el dibujo en la obra sirva como un reto; la idea de dibujar músicos actuando es… ¿Cómo represento yo algo que no puedes ver gráficamente? Termina siendo algo complicado de representar, pero intentamos mostrar al lector la música. Entonces eso ya me parece fascinante en sí mismo.

Portada de «Jacques Brel. Una vida en mil compases"

Luego, a partir de ahí, estar dibujando a un personaje que te gusta mucho, que de alguna manera sigues desde hace años, y poder dibujarlo con la suficiente variedad de recursos gráficos que te da el guion y puede darte la propia biografía del personaje a lo largo de los tomos… hace que a nivel gráfico pareciera que tenía una montaña rusa de diversión; me divertí mucho.

Además, es una cosa que creo que exijo siempre a una historia: quiero pasármelo bien para poder aceptar un proyecto. Tengo que ver el potencial, tengo que ver que aquí me lo voy a pasar guay. Tienes que ver qué puede dar de sí. Fueron tres años de ir dibujando un personaje al que le iban pasando cosas interesantes. Como dibujante, me lo pasé muy bien.

La obra explora muy bien el inconformismo de Brel, en perseguir sus propios sueños, pero desde fuera podría verse como un egoísta. ¿Qué percepción se tenía de Jacques Brel por parte del público y la prensa?
SR: Queríamos equilibrar esos dos niveles, es decir, cuando tú haces una historia de un personaje público. Hay una parte de los lectores que ya sabe algo sobre él, probablemente la parte pública. Brel era una estrella de rock antes de que existiera el rock, es decir, tenía un seguimiento en la prensa, tenía fans, hacía giras interminables, era un cantante intachable, un gran ídolo, dándolo todo, perdiendo peso en cada concierto; era la encarnación de sus letras.

Sin embargo, no hay una historia completa sin contar sus claros y oscuros, contando su vida, su familia, cómo se hacía muy difícil acercarse a él de verdad; quizá solo tenía un mejor amigo de verdad en el mundo. Cómo era él para todo, para conseguir lo que quería ser de mayor, al intentar cumplir sus sueños de niño, sueños casi absurdos como ser piloto o ser navegante, pero al final, es una persona que consiguió exprimir la vida de una forma que poca gente logra.

S: Es un poco buscar el equilibrio entre las luces de los focos y las sombras de la vida; es ir hacia ese punto que está muy bien equilibrado en la obra, haciendo que el personaje sea mucho más interesante con sus matices.

Se nota que ha sido un álbum en el que hay un trabajo de documentación detrás importante, ¿pero cómo de complicado ha sido teniendo en cuenta el gran recelo que tenía sobre su propia privacidad? ¿Cuánto hay de verdad y de leyenda?
SR: Siguiendo lo que hago habitualmente, me leí todos los libros que había al respecto; había muchos libros sobre él, que además iban ajustando lo que no contaba uno, lo contaba el otro. Es decir, que tengo una visión amplia de lo que es su vida. Y para mí lo importante era cómo distribuir esas tres vidas en esas tres historias.

Hay muy poco inventado y, de hecho, una de las fuentes más importantes que tuve fueron recopilaciones de entrevistas que publicó la propia fundación Brel, con lo cual puedo escribir desde esa primera persona, lo que no se trata solo de indagar lo que le pasó, sino de usar su voz poética, tanto de sus canciones como de sus declaraciones públicas, aunque fuese decir prosas que cancelaría a cualquier persona hoy en día.

Salva Rubio durante la entrevista hablando de «Jacques Brel. Una vida en mil compases"

El cómic trae un dosier, un cuadro final en el cual se explica la diferencia entre realidad y ficción, que son muy pocas, ya que es bastante fiel a su vida real.

Sobre el dibujo, son muchas personalidades reales las que aparecen y retratas, pero, además, en la biografía de un cantante, ¿esperabas tener que dibujar escenas de aviones, barcos, …? ¿Qué ha sido lo más complicado o divertido de dibujar?
S: Por supuesto, todo el tema de aviones, barcos, no solo tenía que dibujarlos, sino que me pasaba el modelo exacto, porque los aviones y los barcos tienen nombre. No podíamos dejar, por lo menos esa parte de documentación, suelta.

Lo que sí que he intentado siempre es llevar un poco todo este tipo de documentación, de props, a mi estilo para yo liberarme un poco de la presión de la documentación. Que si te fijas en el barco, es el de Brel, pero no es igual que el de una foto; no intento llegar al realismo, intento ser como bastante real, pero dentro de que lo absorbo a mi estilo. Todos estos elementos terminan siendo como personajes, lo que también es divertido.

Obviamente, puede tener un punto agotador, sobre todo a nivel de personajes, porque claro, cada x tiempo te salen viñetas con 10 personajes, cada uno descontextualizado totalmente. Sí están dentro de la historia, pero no están dentro de la narrativa de la historia. De repente tienes que dibujar a Frank Sinatra, David Bowie y lo que me molaría es que tuvieran dos páginas, no un trocito de viñeta, pero a partir de ahí es bastante divertido porque terminas generando cosas diferentes y es un cómic con mucha variedad de planos y situaciones.

SR: De no haber existido el barco, los aviones… Quizá yo no hubiera hecho este cómic. Es como cuando haces una historia de un pintor; sí, es una persona que pinta, pero lo que importa es lo que le lleva a ser esa persona, y en el caso de Brel, la palabra que mejor lo define es que es un aventurero. Ha tenido una vida muy movida, muy distinta; es casi un héroe francobelga, es casi un Tintín, viajero, que va por todas partes del mundo llevando esta actitud. Si hubiera sido un simple cantante y ver qué tal le va la vida, habría sido un cómic muy vano, totalmente insípido, pero no era así.

Salva Rubio y Sagar durante la entrevista hablando de «Jacques Brel. Una vida en mil compases"

Algunas de las personas cercanas a Brel que aparecen siguen con vida, y Miche falleció en 2020 cuando estabais desarrollando el primero de los álbumes. ¿Hubo algún contacto previo? También tenemos a Maddly Bamy, o se puede ver en la bibliografía del cómic que aparecen obras escritas por la propia hija de Brel. En definitiva, ¿cómo de independientes o cercanos han sido para la elaboración de los álbumes, o ha habido algún comentario tras su publicación?
SR: Realmente hemos sido muy distantes en cuanto a que queremos tener toda la libertad posible; es decir, si hubiéramos hablado con ellos, cosa que a nivel legal no era necesario, quizá hubiéramos tenido acceso a más material que a lo mejor no necesitábamos, pero hubiéramos tendido a la servidumbre. Lo que queríamos era hacer nuestro cómic y, si les gusta, bien.

No sabemos muy bien qué opinan porque no hemos hablado con ellos, pero sí que hemos tratado de ser lo más fieles posible al espíritu de lo que era su padre. No hay nada en este cómic que no estuviera publicado en biografías, no hay nada que sea denunciable y, otra cosa es si el retrato del espíritu de su padre le gusta como se ha reflejado. No es algo que nosotros sepamos.

S: Hemos intentado ser absolutamente respetuosos con la figura desde la documentación, pero claro, seguramente que el personaje esté presumiendo de acostarse con prostitutas a las hijas, pues a lo mejor mucho no les haga gracia leerlo.

Entonces, desvincularse (lo que comentaba Salva) genera más libertad; si no, hubiéramos tenido que eliminar un montón de cosas dentro de la biografía y nos hubiéramos quedado solo con los éxitos de los conciertos y poco más. Habría sido un cómic totalmente diferente y bastante más aburrido, tanto para nosotros como para el lector.

Por otro lado, es interesante ver la fascinación de Brel por la obra de Cervantes y su interpretación del Quijote; toda esa parte bien podría merecer un álbum completo por sí solo. ¿Ha pasado con más momentos de su vida? ¿Qué momentos os parecen más interesantes?
S: Me acerqué a Brel por su música. Es verdad que encuentras esa parte actoral o del musical de Broadway, las encuentras muy interesantes, pero creo que, como yo, mucha gente, si se acerca a la figura de Jacques Brel, va a ser por la parte musical, que es la que le hizo famoso y la que por sí sola también genera su propio interés. Para mí sigue siendo la que más me fascina.

Sagar durante la entrevista hablando de «Jacques Brel. Una vida en mil compases"

SR: Creo que quizá habría otro cómic de género y de aventuras puro y duro en la gran travesía que hizo desde Canarias hasta Las Marquesas porque, obviamente, en el cómic está resumido. Hay que pensar que él compró un barco anticuado y tenía muy poca experiencia de navegación; era un barco difícil de navegar. Él compró el barco que más le gustaba, pero el barco no era para principiantes y tenía una serie de sistemas antiguos que hacían todavía más difícil manejarlo. Aun así, cruzó el Atlántico y medio Pacífico. ¿Qué pasaría por su cabeza en esas tormentas, en esos mares…? Es sin duda un diálogo interior que apetece contarlo.

Al contrario de lo que pueda parecer, Brel es un personaje complejo, un inconformista, que sufre y se sacrifica por cumplir sus sueños, pero nunca termina de ser feliz del todo. También hay una muestra de «miedo a la soledad» al quedarse tarde en los bares hablando con los locales, con los múltiples emparejamientos en giras y etapas de su vida.
S: Creo que, dentro de ser un personaje muy público, te puede convertir en una persona más solitaria. También conseguir todo lo que consigue con tanta facilidad te deja muchos agujeros por rellenar porque, si eres inconformista, pues te vas a conseguir otra cosa y otra… Al final te conviertes en una persona que va saltando de flor en flor y no terminas de caer en ninguna.

Hay un punto donde creo que se convierte en una persona con muchas inquietudes y termina convirtiéndose en alguien insaciable, por lo que ya no puedes conseguir llenar ese agujero que te genera. Luego está que no vas a encontrar a nadie que te pueda acompañar en semejante aventura. Entonces se pasa gran parte del cómic con la sensación de soledad.

Interior de «Jacques Brel. Una vida en mil compases"

SR: También es una persona que dejó que se le acercara muy poca gente, es decir, que pese a todo, tuvo muy pocos amores importantes, tuvo muy pocas amistades que realmente podamos decir cercanas. Le gustaba tener esa presencia en el escenario, que lo reconocieran, bajar a tierra, hablar con todo el mundo que quisiera hablar con él, pero eso solo sirve para alimentar su ego, más que una vida sostenible. Quizá por eso también deja su carrera de artista en el momento más álgido. Sabe bien que va a empezar a ir hacia abajo y quizá él no está preparado para ser un zombi en los escenarios. Es una decisión difícil, pero muy acorde con su carácter, y lo deja cuando está en lo más alto.

En un ejercicio de imaginación: Si Jacques Brel viviese en la actualidad en su edad más aventurera, ¿qué tipo de aventura creéis que le apasionaría vivir?
S: Estaría haciendo TikTok, eso sería una aventura, farmear aura. [risas]

SR: Es complicado porque sí que es posible que le atrajera mucho el mundo de Internet, que es una forma fácil de obtener likes, interacciones y todo esto, pero también en un momento dado de su vida quería ser anónimo. Hemos hablado de cómo él creía que, al dejar de cantar, el personaje de público Brel desaparecería y la prensa le dejaría en paz. Y ahí es cuando empiezan a surgir problemas: ¿qué hace? ¿dónde está? ¿qué está haciendo? ¿cuál es el misterio? Lo que atraía más a la prensa, con lo cual ahí fue ingenuo, quizás fue el mayor motivo de su soledad y lo que le acabó matando.