Con una larga trayectoria a sus espaldas con cómics como «Los Zazous» (con guion de Salva Rubio), «Potlatch» (con guion de Marcos Prior) o «Máculas» (con guion de Jordi Pastor). Danide (l’Hospitalet de Llobregat, 1981) presenta su primera obra larga como autor en solitario: «Aprendiz de Cuervo» publicado por Norma Editorial.

Charlamos con el autor acerca de la creación de esta obra tan personal que invita al lector a un viaje lleno de misterio y reflexión sobre el entorno que nos rodea. Descubriremos cómo ha sido la experiencia de afrontar un proyecto así en solitario. De si tendremos en algún momento una nueva obra como Deamo Bros y sabremos un poco más sobre su futuro trabajo «Rata, una retrospectiva» que recibió la mayor puntuación en la Beca Cómic 2025.
¿Qué vamos a encontrar en «Aprendiz de Cuervo»?
«Aprendiz de Cuervo» va sobre un personaje, sobre el viaje de un personaje. La historia es muy sencilla, lo podemos resumir así. Es una historia lineal sobre un cuervo o cabeza de cuervo, que transgrede una serie de normas que rigen su vida; él vive en un bosque muy concreto, en un bosque tóxico, un bosque lleno de glitches, de tecnología extraña. Entonces, es la historia de un personaje subversivo, a su manera, que tiene que emprender un viaje. Ese sería un resumen de la historia a nivel más material, pero luego la historia trata temas que tienen que ver con el cuerpo, con la ecología, con la vida en sociedad, con la identidad. Y lo que he querido con esta narrativa es crear puertecitas y ventanitas, puntos de fuga para que cada lector pueda llegar a sus propias conclusiones.
Se trata de tu primera obra en solitario. ¿Cómo ha sido la experiencia?
Sí que es mi primera historia de cómic largo que he hecho como autor completo, guionista y dibujante; había hecho más cosas, pero nunca tan largas. Entonces, por cómo iba la historia, por cómo la estaba gestionando en mi cabeza y por el tipo de forma que estaba cogiendo esta narración, sabía que tenía que hacerlo solo porque no había manera de crear un equipo creativo para abordar esto porque no iba a ser un jaleo, porque ha habido mucha improvisación.
He querido que hubiese improvisación, he querido que fuese también un viaje para mí. Entonces, ha habido momentos en los que he tenido que seguir carreteras secundarias de alguna manera a nivel de historia. Así que la parte de improvisación ha sido un elemento clave en el proceso creativo y es por eso que lo he hecho solo. Adoro trabajar con gente, me encanta trabajar con guionistas que además siempre son amigos y, obviamente, seguiré haciéndolo, pero es verdad que a veces hay cosas que es mejor hacerlas solo y esta la he hecho así y la he disfrutado muchísimo.
¿De dónde surge la historia de «Aprendiz de Cuervo»? ¿Hay un punto de partida para crearla? ¿Alguna inspiración externa?
Esto empezó antes de la pandemia y había algo de imágenes que tenían que ver con un bosque que yo conozco, al que voy a menudo, y tenían que ver con una sensación en concreto y con unas preocupaciones que podemos llamar ecofeministas. Todo junto en una coctelera y con un interés narrativo de tocar según qué cosas y de según qué manera.
Todo eso fue creciendo como un virus en mi cabeza, como una fiebre, y de alguna manera así nació. Se gestó con imágenes y con cierta rabia o ganas de poner según qué discurso político al servicio de la narración.
La obra contiene una crítica o mensaje de romper con los límites, de enfrentarse al poder, en contra del control y buscar su propio camino. ¿Cómo quisiste enfocar esto en la historia?
El personaje, creo que es fácil que nos identifiquemos con él porque también hablo de un tipo de sociedad tirando a fascista que nos va a resonar mucho, pero tampoco quería convertirnos ni mucho menos en un héroe o en un elemento como superconsciente de lo que hace. Entonces, sencillamente, las decisiones que toma son las que tomaríamos también nosotros, seguramente. En su caso, que tienen más que ver con una subversión natural, por decirlo de alguna manera, que tiene que ver con el aburrimiento o con la desidia o con el malestar que te puede crear un tipo de existencia que no te contempla como individuo o que no contempla las disidencias.
Entonces, el personaje actúa con inocencia. Es un personaje inocente que, de alguna manera, lo que quiere es seguir explorando todo esto que le está pasando a nivel físico y a nivel mental, sin que él sepa exactamente qué es. Y también el lector tiene que adivinar un poco lo que le pasa porque la narración es abierta. Entonces, es un poco la gracia; yo te voy a sugerir cosas que tú, como lector, vas a decidir qué es lo que te vale y qué es lo que no.

¿Por qué un Cuervo? ¿o un Dios Ciervo…? ¿la elección de animales ha seguido algún criterio?
Es un poco arbitraria, pero sí que tiene también que ver con las connotaciones que pueden tener los animales en las fábulas. Pues obviamente un cuervo es un animal oscuro, un animal siniestro y va a tener esa connotación, pero bueno, también le damos un poco la vuelta en este sentido. Después, hay dos personajes que son los dos únicos personajes que tienen características humanas, facciones humanas y, curiosamente, son los dos que atesoran el poder. Por un lado, es el hombre Dios, que es un hombre que va desnudo con barba y sombrero, o sea, más claro el agua, y su ayudante o como su primer ministro, cuya característica es que lleva una calavera como máscara, pero es una calavera humana. Más allá de eso, lo demás son animales o trasuntos de animales.
La obra tiene un capítulo íntegramente hecho en fotografías; ¿qué nos puedes contar de esto?
Por un lado, me interesaba abordar, llamémosle, subgénero de la fotonovela. Eso me ha parecido muy interesante y me ha parecido bastante fascinante. Quería probar a ver qué sucedía con eso y a nivel conceptual me iba muy bien porque la obra, uno de los temas que trata también es la realidad o el concepto de realidad o cómo la realidad se te puede aparecer. Me iba muy bien hacer un inserto con lo que podrían ser imágenes reales, en tanto en cuanto que son fotografías y a veces tomamos las fotografías como la realidad, y los dibujos como la no realidad o la ficción, y quería jugar un poco con eso, darle la vuelta.
En el cómic hay obras en las que no se suelen dibujar muchos fondos, pero en tu caso, gran parte de la narración se apoya en ellos…
El entorno es uno de los personajes del cómic, tanto el bosque como lo que hay fuera. En ese sentido, el cómic tiene este punto más oriental. Incluso en el manga, que de alguna manera es casi más importante el entorno que el personaje en sí. Y esto viene también de la cultura oriental, donde el individuo, la persona, no está desconectada de su entorno. Tú no eres siempre igual; depende de dónde estés, de alguna manera. Y quería que ese concepto estuviese bien reflejado a nivel gráfico, con lo cual los personajes cambian según va cambiando también el escenario.
Háblanos del proceso de dibujo: ¿hubo bocetos en papel, todo es digital…?
El primer paso fue hacer el story a lápiz en una libreta. Lo hice como el guion, pero dibujado, un guion dibujado, un guion visual, más o menos acabado, pero dejando también espacio a la improvisación. Luego lo he trabajado en digital porque justamente me facilitaba mucho el hecho de improvisar, el hecho de, de repente, paro aquí y voy un poquito más adelante porque quizás aquí se abre algo que no tenía previsto. Voy a abrirlo a ver qué sucede. Ostras, esto igual lo cambio. Esta viñeta me funcionaría mejor en otro sitio. Ha habido mucho rompecabezas en ese sentido, entonces el proceso digital me facilitaba las cosas. Para mí era muy importante tener una parte muy acabada, muy troncal, que estuviese bien definida y tener unos márgenes bastante amplios para improvisar porque el tipo de historia me lo pedía.
En tus inicios comenzaste a publicar como Deamo Bros, junto a tu hermano Raúl ¿Volveréis a hacer algo juntos en algún momento?
Sí, mi hermano y yo empezamos juntos; éramos lectores y pasamos a ser autores. Como que aprendimos juntos a explicar historias en este medio y, claro, a lo tonto, a lo tonto tenemos bastante obra publicada, pero es verdad que hace tiempo que no hacemos nada juntos porque también es un tema de agenda, de horarios, o sea, los dos vamos bastante desbordados, pero obviamente no estamos ni mucho menos cerrados a volver a hacer cosas juntos. Claro que sí, sería muy guay. Esperemos que haya la opción de hacer cositas. Mi hermano es supercreativo. Lo que pasa es que su primer apellido es Ideas y su segundo apellido, que también es el mío, es No tenemos tiempo. [risas]
¿Qué nos puedes contar de tu proyecto «Rata, una retrospectiva» que obtuvo la mayor puntuación en «Calidad artística y técnica» y en “Innovación y valor cultural» de la Beca de cómic? ¿Será tu próxima obra en ver la luz?
Estoy con las páginas, tengo el guion cerrado. Es diferente, lo estoy haciendo también solo, pero el proceso creativo es un poco diferente. Está todo más cerradito y estoy como por la mitad de lo que es el dibujo. Así que nada, si todo va bien, para la primavera del 2027 ya estará en la calle.
¿Y nos adelantas algo sobre su argumento?
Sí, la historia está un poco hermanada con «Aprendiz de Cuervo» y, de hecho, estoy ya jugando con la idea de hacer una trilogía porque es también una persona disfrazada de animal. He pasado del cuervo a la rata, así que no sé. Lo siguiente igual es el koala, no sé, ya veremos. Pero sí que puedo explicar que es ficción, pero no es tan fantasía como este, no es tanto de género. Y es la historia sobre un artista barcelonés en la época actual. Y tendrá cosas en común con el cuervo, en el sentido de que…, digamos que es un presente postapocalíptico de alguna manera. No, es broma, pero sí que tiene enlaces a nivel temático.

