Maldita generación

Maldita generación

escrito por Underbrain Staff
(Cine, 5/Abr/10)


Maldita Generación (The Doom Generation) de Gregg Araki (1995) es la película que contiene las escenas XXX más vistas por la red referente a la actriz de Planet Terror Rose McGowan, aunque esto lo sé después de verla, ya que es la información que más abunda en la red referente a la película. Pero lo importante aquí es todo el metraje y contamos con un análisis de la mano de Patxi Gil Crenier (de bandaparte.es).

Probablemente vaya a salir algo interesante en este artículo de una peli de «cine de autor» ahora que estoy leyendo sobre la Nouvelle Vague del cine francés; el movimiento cinematográfico teórico-práctico que elevó el cine al estatus de Arte y empezó a distinguir la figura del Autor de cine como si un autor de libro se tratase (cosa que todavía sigue debatiéndose a estas alturas… ¿Es lo mismo un autor de un libro que tiene todo control de lo que pasa en una historia que un autor de cine que depende de muchos más elementos –entre otras, un equipo de rodaje- que «distorsionan» la cinta desde su concepción hasta su forma final?)

Bueno, pues allá a mediados de la década de los 50 François Truffaut, Jean-Luc Godard y otros críticos de Cahiers du Cinema solían admirar tanto a ciertos directores (Orson Welles, John Ford o Alfred Hitchcock; considerados como dioses en un panteón años después por el americano Andrew Sarris) que hasta en su peor película cualquier error técnico era considerado una destreza de su estilo personal…

Y aquí es donde quiero llegar yo, pues entrando en el Fnac te encuentras a directores tan curiosos como Gregg Araki (director de la cinta en cuestión) en la sección de Cine de Autor… y uno se pregunta al ver Maldita generación: ¿realmente sabe hacer cine este hombre?

Sí, y no…
Empecemos por lo malo para dejaros un buen sabor de boca al final del artículo pues, al fin y al cabo, Maldita generación es una cinta que, personalmente, creo que está muy infravalorada.

Se trata de «una película heterosexual» rodada por el afamado director de películas de temática gay Gregg Araki (el movimiento «Queer Cinema» en su apogeo en los años 90 – también muy infravalorado académicamente) y ya, de esta manera, se inicia la cinta… ¡lo pone en los créditos de apertura! ¡estamos viendo «cine de autor»! ¡¡esto es Arte!!

Fotograma de Maldita generación

Bueno, pues no sé si se debe a lo poco que se puede leer en la red sobre esta película pero, al igual que Nowhere (En ninguna parte, su siguiente película) yo cuestiono si Araki sabe escribir guiones… No dudo de que haya maneras alternativas de escribir y contar historias pero, sinceramente, creo que todo lo que se nos «cuenta» en esta historia se debe más a una noche de porros con unos amigos que a un intento de contar algo a través de su «interpretación personal» una vez terminas de ver la cinta… Lo dudo; seriamente, porque si David Lynch obviamente se ríe de nosotros cuando intentamos dar sentido a lo que nos cuenta, Araki creo que nos está forzando a entender algo incomprensible.

Lo dudo, de hecho, porque poco a poco parece que quiere contarnos historias más convencionales (lo demuestra su éxito crítico Oscura inocencia (Mysterious Skin)), por lo que probablemente esté deseando ser entendido por todos los públicos -más que dichos públicos deban adaptarse a su forma de interpretar este mundo-. En ocasiones, de hecho (y sigo aquí metiendo caña a su estilo), es bastante obvio que se ha «dormido en los laureles» al escribir o montar la película, pues su estructura «cíclica» es corrompida al menos en una ocasión: Jordan y Amy, una joven pareja adolescente (en principio vírgenes los dos) viajan por la profunda América en una realidad apocalíptica (o distópica, término que no he sabido traducir al castellano en varias ocasiones) en la cual Amy –por cierto, ¡una recién descubierta Rose McGowan!- se va topando con sus «ex», los cuales van jurando poco a poco que se vengarán por el daño que ésta les ha hecho. En una ocasión se cruza con Brandi (interpretada por una secundaria de lujo, Parker Posey) y le jura vengarse… pues, lo que en toda ocasión ha sido un intento de venganza por todos los amantes, ¡A Brandi no la volvemos a ver!

Fotograma de Maldita generación

Luego está el hecho de que en varias ocasiones no te enteras de lo que ha pasado porque, sinceramente, creo que se les ha olvidado rodar algún plano. Especialmente hacia el final, cuando atropellan a un perro (¿y esto? ¿a qué viene?), pues yo pensaba en un principio que se habían topado con un coche lleno de sangre (vete a saber lo que uno puede deducir de la manera en la que está montada esta secuencia…)

En fin… ahora viene lo bueno… ¿se puede realmente rebajar la evaluación de esta cinta a una «mala película»? – No lo creo…

No creo, desde luego, que un 5.6 de media de 5000 personas votando sobre 10 en IMDB sea realmente la nota final de esta cinta; que merece al menos un 8 (especialmente si tenemos en cuenta que la fatídica Transformers tiene un 7.4 de media). Araki desde el comienzo nos demuestra que sabe hacer cine; mucho mejor del que «el visionario» Zack Znyder ha demostrado en la soporífera Watchmen (un 8 en IMDB): Araki, al menos, nos mantiene absorbido absolutamente en la duda en nuestro sofá ante lo que está ocurriendo.

¿Qué no tiene sentido? Bueno, pues a lo mejor no tendrá sentido, pero sigue siendo cine: comienza introduciéndonos a dos personajes que poco a poco vamos definiendo sin necesidad de planos generales y ningún «En una tarde de mayo…» de un narrador en «off» que tan típicamente vemos en muchas pelis de las Grandes, sino que se consigue con la puesta en escena, la cual está ordenada de una manera magistral, irónica, y muy acorde a la ambientación apocalíptica de la historia («Los ladrones serán ejecutados» muestra genialmente en un estor de una tienda 24h).

Fotograma de Maldita generación

Se nos deja interpretar la historia con los personajes, los decorados y los magníficos diálogos (geniales para nuestra sección de Los Mejores Diálogos), las secuencias están bastante bien orquestadas (una escena de sexo de Amy y el misterioso X mientras Jordan se masturba con un yo-yo en la mano es bastante curiosa), el estilo de la cinta es único (excesivo quizás pero un gran pilar) y ¿el perro?… ¿no será esto una referencia a la frivolidad de los personajes? ¿no es mejor que una película tenga un mayor grado de interpretación sin que se nos tenga que señalar con un dedo si debemos reír, llorar o bailar?

De una manera o de otra la cinta te deja hechizado… aunque te cabree su final, sus personajes o su historia… es simplemente algo que no vas a volver a ver jamás y no se te olvidará en tu experiencia como espectador. Es una cinta a observar y de la que aprender, porque además es cine vivo, audaz y con mucha pasión al cine (tanto en su mezcla de cine estilo europeo con el género B y su referencia a E.T. el extraterrestre)

Escrito por: Patxi Gil Crenier
© Imagen: Vértigo Films & Trimark Pictures
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